La Coordinación de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, dependiente del Ministerio de Salud de la provincia, lleva adelante estrategias para promover un ambiente laboral saludable. La metodología de trabajo es difundir información a las instituciones, ya sean públicas o privadas, y, en caso de que haya interés, se firma un Convenio en donde los representantes de las entidades se comprometen a velar por la salud de los empleados.

Una vez materializado el acuerdo, se dan capacitaciones a los empleados en las cuales se les explican los tres pilares fundamentales para una vida saludable. Los ejes son: el consumo de tabaco, el sedentarismo y la mala alimentación. En cuanto a la primera, en la formación, se promueven espacios libre de humo de tabaco y se ayuda a las personas que quieran dejar de fumar. También se enseña a respetar a quienes no desean hacerlo reservando un espacio para fumadores. Para promover una vida activa, se proponen pausas en donde se incentive el ejercicio o establecen convenios con gimnasios para que los trabajadores reciban descuentos y puedan realizar actividad física. Por último, sobre la alimentación saludable el foco está en que se incorporen para la venta alimentos sanos como frutas o cereales, en el caso de que existan kioscos, buffets o comedores en el lugar de trabajo.

Soledad Garcilazo, coordinadora de Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, detalló: “Las capacitaciones son dadas por el personal del ministerio que asiste al lugar y la certificación se hace evaluando si cumplen con los requisitos o no”. Además, mencionó que el certificado puede estar avalado por la Nación o la Provincia y que existe una recertificación a los dos años en la cual se monitorea que no caiga la estrategia y que se cumplan las acciones planteadas.

Algunas de las instituciones que ya participan de la iniciativa son: la empresa Enersa, la Universidad Adventista del Plata y centros de salud y hospitales. Este año está prevista la incorporación de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y las instituciones educativas como la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) y la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader).

En estas últimas se promueve un espacio libre de humo de tabaco; cumplir con las normas de seguridad, higiene y cuidado del medio ambiente; asegurar el libre acceso a la hidratación con agua potable; contar con instalaciones físicas y soportes sociales para estudiantes, docentes y no docentes que favorecen la actividad, contener una oferta adecuada de alimentos saludables en los comedores, kioscos y buffets; tener un Espacio Amigo de la Lactancia donde el personal y las estudiantes que estén amamantando puedan acceder a extraer y conservar su leche y realizar periódicamente acciones destinadas a promover vida saludable en la comunidad y en el municipio o entorno social de la misma.

Sobre los beneficios de incorporar estas prácticas, Garcilazo, mencionó que para los trabajadores y/o estudiantes esto mejora la salud en general y el bienestar psicosocial, disminuye los riesgos de enfermedades no transmisibles (diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, obesidad, cáncer), reduce el estrés y la ansiedad. Mientras que, en las entidades públicas o privadas mejora la imagen institucional, aumenta la satisfacción de los trabajadores al sentirse cuidados, favorece el desempeño laboral y disminuye el ausentismo.