Se realizó el cierre de actividades de las jornadas de actualización para centros de salud que habían comenzado a principio de año. Dichos encuentros estuvieron organizados por los departamentos de Enfermería, y de Educación para la salud, dependiente este último de la Dirección General del Primer Nivel de Atención del Ministerio de Salud de Entre Ríos.

En la oportunidad, equipos de profesionales y técnicos de 15 efectores de distintos puntos de la provincia, expusieron los proyectos que trabajaron para optimizar la atención, redefinir las áreas programáticas, actualizar el análisis sociosanitario y, de esta manera, obtener un diagnóstico de cuáles son las problemáticas más importantes para poder implementar las propuestas.

Los encuentros, que se desarrollaron en la Cruz Roja de Paraná, tuvieron como objetivo durante todo el año actualizar y fortalecer las capacidades del recurso humano que realiza tareas extramuro y en equipo, brindando herramientas metodológicas para el trabajo diario.

La jornada de cierre estuvo encabezada por la directora general del Primer Nivel de Atención, Norma Hernández, y participaron equipos de los centros de salud Hermana Catalina, Dr. José Alcain, Santa Lucía, Apolinario Osinalde, El Brete, Dr. Ramón Carrillo, Pagani y Malvinas Argentinas de Paraná; del centro de salud de Aldea María Luisa; del centro de Salud Alexánder Fleming de Rincón de Nogoyá, departamento Victoria; del centro de salud Sidney Rees de Victoria; del centro de salud Venezuela de Estación Sosa; del centro de salud Juan José Elberg de El Pingo; del centro de salud Colonia Avellaneda; y del hospital Salaberry de Victoria (los agentes sanitarios realizan trabajo en terreno y contaron su experiencia).

Además, estuvo presente la coordinadora de Salud de Victoria, Nadia Muñoz.

En la ocasión, Hernández explicó cómo avanzaron en los proyectos: “A lo largo del año, pudimos plantear con los agentes de cada centro de salud la base del trabajo de estos efectores de primer nivel –aseguró-. Los proyectos que prepararon permitirán planificar los recursos necesarios para atender a la población, evaluar lo que se tiene, lo que se requiere y si se tiene que hacer algún ajuste”, destacó la profesional.

“Nos interesa tener un mayor ajuste de lo que es la nominalización de la población, es decir, conocer a cada una de las personas, cuál es su nombre, su apellido, sus características familiares, dónde vive –remarcó Hernández-. Esto nos permite saber cuáles son las personas a las cuales cada centro de salud tiene la responsabilidad de atender y si efectivamente se realiza esa atención anual”.

Por otra parte, la funcionaria hizo referencia al trabajo que continúa en los centros de salud luego del diagnóstico de situación: “Sabemos que un buen conocimiento del grupo objetivo o comunidad, permitirá que las acciones de salud se adapten a la realidad local. Cuando hablamos de acceso a la salud hablamos de la posibilidad de un acceso de calidad de atención. Cada efector tiene que asegurar el control anual de su población, más allá de las otras atenciones que puedan requerir las personas por un problema en particular. En esto estamos haciendo hincapié para cambiar la forma de trabajo que se tuvo siempre, que es el de atender la demanda”, sostuvo Hernández.

Cabe citar que a lo largo de los encuentros se abordaron también cuestiones en torno a programas nacionales, actualización de carnet de vacunación, enfoque epidemiológico, área programática, y metodología para la elaboración de un proyecto.

(Prensa Salud)