En ese marco, el Ministerio de Salud de la provincia recordó que este domingo se conmemora una nueva edición del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. En la fecha, establecida desde 1988 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se busca concientizar a las comunidades sobre la necesidad de prevenir la propagación del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). En nuestro país se estima que hay unas 139.000 personas que viven con esta enfermedad, de las cuales el 17 por ciento desconoce su diagnóstico.

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) infecta a las células del sistema inmunitario, alterando o anulando su función. La infección produce un deterioro progresivo del mismo, con la consiguiente "inmunodeficiencia" (se considera que el sistema es deficiente cuando deja de poder cumplir su función de lucha contra las infecciones y enfermedades). La fase más avanzada de la infección es el Síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA que, en función de la persona, puede tardar de 2 a 15 años en manifestarse.

Los síntomas de la infección por el VIH difieren según la etapa de que se trate. Si bien el máximo de infectividad se tiende a alcanzar en los primeros meses, muchos infectados ignoran que son portadores hasta fases más avanzadas. En ocasiones, en las primeras semanas que siguen al contagio no se presenta ningún síntoma, mientras que en otros casos se puede manifestar con un cuadro seudogripal con fiebre, cefalea, erupciones o dolor de garganta.

A medida que la infección va debilitando el sistema inmunitario, la persona puede presentar otros signos, como inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos. En ausencia de tratamiento pueden aparecer enfermedades graves como tuberculosis, meningitis criptocócica, infecciones bacterianas graves o cánceres como linfomas o sarcoma de Kaposi, entre otros.

En cuanto a las vías de transmisión del VIH, la misma se produce a través del intercambio de determinados fluidos corporales de la persona infectada, tales como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales. En este sentido, es importante tener presente que la principal medida preventiva consiste en el uso de preservativos o campos de látex en cada relación sexual.

Tampoco es posible infectarse en los contactos ordinarios y cotidianos como los besos, abrazos o apretones de manos o por el hecho de compartir objetos personales, bebidas o alimentos.

Panorama en Argentina
Según datos del último "Boletín sobre el VIH, SIDA e ITS en la Argentina", presentado esta semana, se estima que en 2018 había 139.000 personas con VIH; de las cuales el 17 por ciento desconoce su diagnóstico.

Si bien la tasa general por 100.000 habitantes ha manifestado un leve descenso en los últimos años, en términos absolutos, se mantiene en alrededor de 5.800 reportes de nuevos diagnósticos por año. Cabe citar que Entre Ríos tiene, en promedio, 100 nuevos casos cada año; y una tasa de 7,5 personas con VIH cada 100.000 habitantes.

En cuanto a la distribución por sexo en nuestro país, es notoria la diferencia ya que se diagnostican dos varones por cada mujer. En tanto que, en materia de transmisión, más del 98 por ciento de las infecciones (el 96 por ciento de las mujeres y el 99 por ciento de los varones notificados con diagnóstico entre 2016 y 2018), se produjeron al mantener relaciones sexuales sin protección.

La publicación también establece un marcado aumento en la edad de quienes fallecen a causa del SIDA. En 2005, el 72,4 por ciento de los fallecimientos se producían en personas menores de 45 años, proporción que fue decreciendo. En contraposición, la proporción de las muertes por SIDA en personas de 45 años o más fue en aumento en todo el período hasta superar el 50 por ciento en 2017. El incremento de la edad podría deberse, en parte, a un aumento en la expectativa de vida de las personas con VIH.

Situación mundial
Según la Organización Mundial de la Salud, a finales de 2018 había aproximadamente 37,9 millones de personas con VIH a nivel global.

En América Latina, se estima que 100.000 personas contrajeron el virus solo en 2018 y uno de cada cinco eran jóvenes de entre 15 y 24 años. En toda la Región, los hombres y jóvenes gays y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres continúan siendo afectados de manera desproporcionada por el VIH, lo que representa el 40 por ciento de todas las nuevas infecciones en América Latina; quienes en todo el mundo tienen alrededor de 19 veces más probabilidades de tener VIH que las personas de la población general.

En 2018 murieron 770.000 personas por causas relacionadas con el VIH y 1,7 millones de personas contrajeron la infección a nivel mundial. No obstante, y habida cuenta del acceso creciente a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención eficaces del VIH, éste se ha convertido en un problema de salud crónico, llevadero, que permite a las personas que viven con el virus desarrollar una vida larga y saludable. En tal sentido cabe citar que aunque aún no se desarrollado la cura para esta infección, el tratamiento con antirretrovíricos eficaces permite mantener controlado el virus y prevenir la transmisión a otras personas.