La Secretaría de Ambiente, dependiente del Ministerio de Producción de Entre Ríos, viene monitoreando la situación del Delta del Paraná en relación al peligro de incendios

“El río Paraná está atravesando una nueva bajante histórica la que se asemeja a la vivenciada el año pasado, que expone una gran área de territorio de islas que al secarse genera una cantidad de material combustible susceptible de quemarse, especialmente en los meses de invierno”, explicó el secretario de Ambiente, Martín Barbieri.

Y agregó: “Es por ello que se recomienda extremar los cuidados a fin de no generar incendios que puedan derivar en grandes quemas como las ocurridas en 2020”.

Además, recordó que en Entre Ríos está prohibido quemar sin autorización y que en la zona de islas no se debe infligir la orden de la medida cautelar dispuesta por el Juzgado Federal de Primera Instancia N°2 de Paraná, a cargo de Daniel Alonso, que estableció la prohibición absoluta de acciones humanas con capacidad de alterar el medio ambiente, la cual está vigente a la fecha. Es por ello que la Secretaría de Ambiente no ha otorgado autorizaciones de quema para esa zona.

Si bien en estos meses no se han detectado incendios de magnitud, ni puntos de calor que nos alerten sobre una situación similar a la de 2020, es necesario extremar las medidas de prevención y monitoreo. El manejo del fuego y la prevención de incendios, son temas claves con los que el organismo provincial viene trabajando desde principios de 2020 en el ordenamiento territorial participativo de la Reserva de Usos Múltiples de Humedales e islas de Victoria (Ley N°10.761) conjuntamente con el municipio, Concejo Deliberante, productores, ONGs y fuerzas de seguridad, para concretar el Plan de Manejo que regirá para la segunda área protegida más grande de la provincia.

Además, la Secretaría de Ambiente trabaja en la implementación de un sistema por el cual se solicitará a los productores del Delta que realicen un Plan de Manejo para incendios que incluya las medidas de pre-supresión, prevención, monitoreo y control que se llevan a cabo en cada uno de los establecimientos rurales para evitar que sucedan incendios.