En el marco de la campaña de prevención del cáncer cervicouterino, que comenzó a instrumentarse desde el Instituto Nacional del Cáncer del Ministerio de Salud de la Nación, se están llevando a cabo diferentes operativos en la capital provincial, puntualmente en el área programática del centro de salud Antártida Argentina (zona oeste), donde se ofrece la modalidad de autotoma del test de virus papiloma humano (VPH).

Esta práctica de tamizaje consiste en la extracción de una muestra de células vaginales, con un cepillo destinado para tal fin, que puede ser realizada en cualquier espacio que garantice la intimidad y privacidad de la persona. En este sentido, la prueba se puede realizar con la toma dirigida que se hace en el consultorio, mientras que otra opción es que las personas se la realicen en su casa. Esta última es la que se está adoptando en los abordajes territoriales.

Con esta campaña, que se desarrolla en varias provincias del país durante julio y agosto, se pretende a partir del ofrecimiento de dicha prueba recuperar el ritmo de tamizaje de los programas de prevención de cáncer cervicouterino provinciales que vieron reducidos los turnos por la pandemia y por la demanda de atención de las personas con sospecha, confirmación y/o internación por Covid-19.

En este sentido, la semana pasada se desarrolló en la zona de influencia de dicho centro de atención primaria una prueba piloto donde se ofreció la autotoma del test de VPH y se realizaron 80 pruebas en dos días. Allí estuvo la directora del Instituto Provincial del Cáncer, Claudia Enrique, junto a agentes sanitarios, residentes de obstetricia comunitaria, promotores de salud de la Corriente Clasista y Combativa, y estudiantes de la Carrera de Salud Pública de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). Estos test se enviaron al hospital San Martín de Paraná para su correspondiente evaluación.

En tanto que esta semana también se dio continuidad al trabajo puerta a puerta en los barrios donde se pretende llegar a mujeres, varones trans no reasignados y personas de género no binario que tengan 30 y/o más años. En el marco de este trabajo en terreno, se utiliza la app Relevar.

Sobre estas acciones, Claudia Enrique, indicó: “Estamos haciendo un promedio de 90 test por día. Es muy bien aceptado por las mujeres, y puntualmente hay quienes nunca se realizaron una prueba en su vida o que hace quizás alrededor de cinco a diez años que no se efectuaban”.

De esta manera, el centro de salud luego es el responsable de cargar los datos al Sistema de información de tamizaje (SITAM) de aquellas mujeres que se efectuaron el test para que posteriormente en caso de arrojar como resultado positivo se las pueda identificar y se les solicite la realización del Papanicolau. Esta estrategia en particular y su forma de proceder beneficia en términos de accesibilidad a la población objetivo a un control de salud tan fundamental para la prevención del cáncer cervicouterino.

El operativo en terreno continuará mañana jueves de 9 a 12 donde el equipo se concentrará en el centro Antártida Argentina y de ahí recorrerán los domicilios. Está previsto que luego el ofrecimiento de la autotoma del test se desarrolle en el área del centro de salud Osinalde y en la zona de la Toma Nueva.

Por último, Enrique mencionó además que desde La Paz y Feliciano también expresaron la intención de implementar esta estrategia. “La idea es que continuemos con el trabajo en la ciudad de Paraná y en paralelo se inicie con los operativos en otras localidades de los demás departamentos de la provincia”.